“The sound imaginary in listening to altered narcocorridos in Mexico City”

Authors

  • Luis Alberto Román Segura UAM

DOI:

https://doi.org/10.24275/%20SACM5214

Keywords:

Sound imaginary, listening, altered narcocorridos

Abstract

The research analyzes listening to altered narcocorridos in Mexico City, a genre that narrates the world of drug trafficking through lyrics that reflect violence, ostentation and confrontations. It originates in the context of Felipe Calderón's six-year term (2006), when a wave of violence was unleashed that left around 70,000 drug executions. The study seeks to demystify the stigma surrounding listeners of narcocorridos, using the concept of sound imagery. Through field work at concerts and interviews, the social and cultural dynamics of the consumption of these narcocorridos are examined. The objectives include identifying the sound imaginary constructed by listeners and demonstrating that not all consumers are involved in the violence described. The research is structured in four chapters that address theoretical-practical aspects; historical background, ethnography of concerts and types of consumption, revealing the complexity of the phenomenon sound in its context.

References

El autor Devereux (1997) señala cómo el arte puede servir para expresar lo prohibido, facilitando el entendimiento de estos temas complejos dentro de la sociedad.

Roland Barthes (1986), en su libro Lo obvio y lo obtuso, hace la diferenciación entre el acto de oír y escuchar. El autor menciona que oír es un fenómeno meramente fisiológico, mientras que escuchar es una acción psicológica.

Los médicos Nilton Custodio y María Cano-Campos (2017), en su artículo “Efectos de la música sobre las funciones cognitivas” mencionan que la principal motivación que se genera con las personas y la música es la relación que se teje con las emociones y los estados de ánimo.

se define la escucha como una actividad natural y activa que supone la capacidad de recibir, entender, interpretar y responder a los mensajes (verbales y no verbales) del interlocutor (En Cova, 2012, p. 129).

Hay evidencia de que la música puede provocar cambios en los componentes de las emociones (sensaciones subjetivas, cambios en el sistema nervioso autónomo y endocrino, expresiones motoras como sonrisas) y tendencias en la actividad, como bailar, cantar, aplaudir o tocar un instrumento. (Cano-Campos & Custodio, 2017, p. 61).

Encarnado, porque apela al cuerpo de un sujeto sensible; situado, porque nos remite a un sujeto social que configura su escucha desde diversas posiciones; mediado, porque se trata de una actividad condicionada por una diversidad de circunstancias de índole fisiológica, simbólica, tecnológica y contextual (Domínguez, 2019, p. 94).

La experiencia sonora vinculada con las emociones, operan procesos afectivos que apelan a una sensación acústica, fenómeno a través del cual un sonido adquiere la capacidad de, literalmente, “tocarnos”, como ocurre con las canciones que nos ponen “la piel de gallina” o con los mantras, esos sonidos que se repiten hipnóticamente hasta convertirse en vibración pura. (Domínguez, 2019, p. 98)

Cuando escuchamos una canción, primero se realiza un análisis acústico a partir del cual cada uno de los módulos se encargará de unos componentes: la letra de la canción será analizada por el sistema de procesamiento del lenguaje y el componente musical será analizado por dos subsistemas: organización temporal (analizamos el ritmo y el compás) y organización del tono (el análisis del contorno y los intervalos nos llevan a codificar el tono). El sistema léxico musical es el almacén donde se guarda toda la información musical que vamos recibiendo a lo largo de nuestra vida, y es el que nos facilita el reconocimiento de una canción. Si lo que queremos es ponernos a cantar dicha canción, nuestro léxico musical se conecta y activa con el plano fonológico, de manera que formen una planificación vocal que nos llevará al canto. Por otro lado, la experiencia de que la canción nos recuerde, por ejemplo, a un viaje realizado se activaría la ‘memoria asociativa’, también relacionada con el léxico musical. (Cano-Campos, 2017, p.62)

[El imaginario1] no es la “imagen de”, sino “creación incesante y esencialmente indeterminada (social-histórica y psíquica) de figuras/ formas/ imágenes, a partir de las cuales solamente puede referirse algo”. El imaginario no es un acto reflejo, sino deseos de proyectar y, en todo caso, se elabora mediante el simbolismo. El imaginario se da, o se hace visible “por sus consecuencias, sus resultados, sus derivaciones”, produce más que representar. En ese marco, tiene un sentido proyectivo más que reflejante (Vergara, 2001, p. 46).

John Shotter (2002) menciona que los imaginarios representan esquemas, marcos, matrices de sentido, que permiten a los sujetos crear, construir/deconstruir, resignificar, conocer. No son la sumatoria de imaginarios individuales, más bien necesitan reconocimiento colectivo. Tienen un carácter incompleto, dinámico y móvil (Shotter, 2002 citado en Rodríguez; 2019, p. 34).

Cornelius Castoriadis (1985) señala que ‘lo que mantiene unida a una sociedad es el mantenimiento conjunto de su mundo de significaciones’ (Castoriadis, 1985 citado en Girola, 2012. p. 452).

Pineda Loperana (2014) analiza las representaciones sociales que constituyen al movimiento alterado. En este caso menciona que la noción de representación sirve de marco teórico-conceptual dado que permite reconstruir desde el discurso el contenido simbólico, las opiniones, las actitudes, las definiciones y los sentimientos individuales y colectivos sobre un objeto o asunto específico. Además, pone el acento en que toda representación está situada en contextos histórico-sociales específicos (Pineda, 2014, p.1).

la representación de ningún objeto o sujeto, sino la creación social de sentido. Cualquier forma de organización social y la manera de vivir en ella ha sido un producto de la imaginación humana; ha conformado un imaginario que se expresa en instituciones y que da coherencia al conjunto humano que lo comparte en la sociedad (Citado en Girola, 2012, p. 452).

Rossana Reguillo (2011), del narcoñol el cual constituye tres campos semánticos:

1) Cuerpos rotos: aquí se inscriben las formas en que se ha nombrado a los muertos por el narcotráfico entre las que se encuentran el ejecutado, ahorcado, decapitado, encajuelado, deslenguado, colgado, encobijado, entambado y embolsado.

2) Prácticas y cultura: este campo reconoce la forma en que el narco se ha insertado en distintos aspectos de la vida cotidiana, anteponiendo a distintas prácticas u objetos el prefijo “narco”, verbigracia, narcocultura, narcocorrido, narcojunior, narcoarquitectura y narcoestado.

3) La guerra / la jerga: durante la guerra contra el narcotráfico iniciada en el sexenio de Felipe Calderón se construyó un lenguaje con la intención de dar cuenta del horror vivido durante los enfrentamientos, trayendo consigo palabras como daños colaterales, sospechosos y sicarios. (Reguillo, 2011, pp.25- 80).

Fernando Escalante (2012) consideran que la violencia derivada de la guerra en contra del narcotráfico en México, trajo consigo misma toda una construcción simbólica; prácticas y un lenguaje especifico

Esta definición pretende evitar el dualismo entre lo económico y lo simbólico, y resalta que el valor simbólico condiciona la existencia, la circulación y el uso de los objetos (Becerra & Hernández, 2019, p. 266).

El llamado movimiento alterado podría constituir una muestra en la que se pasa de lo musical a lo extramusical y se dialoga con el cine, con la moda, etc. Esto quiere decir que el sentido cultural puesto en los narcocorridos no se define exclusivamente por el contenido formal de sus canciones, sino por el campo cultural y el material simbólico desprendido de este género musical. Vendedores de discos, comerciantes de ropa, emisoras de radio, propietarios de bares y discotecas, entre otros. (Correa, 2022, p. 194)

Heau-Lambert señala que el consumo del narcocorrido para el caso específico de los jóvenes, corresponde a una especie de actitud rebelde ante la clase política y las nulas oportunidades de desarrollo que existen en México. (Heau-Lambert, 2015, p. 175)

Fenómeno histórico-social, literario y musical, que puede ser estudiado en función de su estructura lírica, pero también como un referente o fuente de y para la Historia, en cuanto que es parte de la tradición oral de las sociedades. […], el corrido fungió como un medio de información y reproductor de sistemas de valores y códigos a nivel, primordialmente, local o regional, con mayor presencia durante el periodo de la Revolución Mexicana. (Lira- Hernández, 2013, p. 29)

Gustavo Pineda (2014) menciona que el antecedente más directo de los narcocorridos es el corrido de contrabando que surgió a principios del siglo XX

La bebida principal que distribuían era el tequila, la cual se cruzaba por medio de las botas o cargamento en los caballos; catalogando a estos contrabandistas como “tequileros” o vinateros (Pineda, 2014, p. 35)

[…] primero incursionaron en este mercado los chinos, pero después de la ola chovinista en su contra, los campesinos locales tomaron las riendas de la producción, ya que vieron en el cultivo de adormidera y marihuana una salida de las deplorables condiciones en las que se encontraban.” (Astorga en Pineda, 2014, p. 60).

“El Pablote”, compuesto por José Rosales en 1931 en El Paso Texas, famoso por ser el primer narcocorrido dedicado a un narcotraficante de Ciudad Juárez. Pablo González, conocido como el “Pablote”, fue considerado como el rey de la morfina en Ciudad Juárez (Ramírez-Pimienta, 2016, p. 41).

el gobierno de México trató de frenar el tráfico de drogas por medio de operativos como la Operación Volcanes y la Operación Guanajuato (1960), la Operación Comando (1963), la Operación Intercepción ordenada por el presidente Nixon de los Estados Unidos, y después la Operación Cooperación (Montoya et. al., 2009, referenciado en Pineda, 2014, p. 63).

Hace unos años, cuando empezó, al movimiento lo llamaban “enfermo” o “enfermedad”. “Cuando le preguntabas a alguien en Sinaloa ‘¿cómo está compa?’ Te decían: ‘pura enfermedad’. Es un modismo. Se referían a balazos, desveladas, todo lo que ellos vivían o veían”, afirma Omar Valenzuela. (Periódico Digital “Expansión”, El origen de 'Los Zetas': brazo armado del cártel del Golfo, 2011)

el exgobernador de Sinaloa Mario López Valdez, decretara una reforma que prohibiera la difusión y presentación de estos narcocorridos en lugares públicos (Cabrera, 2011),

Quedan prohibidas todas las transmisiones que causen la corrupción del lenguaje y las contrarias a las buenas costumbres, ya sea mediante expresiones maliciosas, palabras o imágenes procaces, frases y escenas de doble sentido, apología de la violencia o del crimen; se prohíbe, también, todo aquello que sea denigrante u ofensivo para el culto cívico de los héroes y para las creencias religiosas, o discriminatorio de las razas; queda asimismo prohibido el empleo de recursos de baja comicidad y sonidos ofensivos. (Ley Federal de Radio y Televisión (LFRT), 2012, p.16).

Alfredo Ríos “El Komander” señaló que: “mi disco es como un periódico y la gente, para bien y para mal, está abriendo la nota roja, abre lo que está pasando, la realidad” (Periódico Digital “Animal Político, movimiento alterado Responde a Malova, 2011),

“una variante del corrido tradicional que incorpora la sensibilidad del hip-hop, tanto musicalmente (rapeos y cánticos) como en materia temática”, y su lírica suele ser explícita, haciendo referencia a actos violentos, sexo y consumo de estupefacientes. (León, 2020)

"Ayuntamiento de Culiacán sobre los festejos del 491 aniversario de Culiacán: el inicio del fin de la narco-cultura en Culiacán", (Souza, 2022).

En vista de los hechos ocurridos en torno a la presentación del último momento del grupo Peso Pluma durante el 8 Music Fest, EL8ITO deslinda de toda responsabilidad al H. Ayuntamiento de Culiacán ya que nosotros como organizadores tomamos la decisión de incluir a Peso Pluma de último momento en nuestro lineup, debido a que uno de los artistas principales canceló su presentación a solo 3 horas del evento, la cancelación de dicho artista fue por causas ajenas a nuestra organización; cabe mencionar que la imagen que se visualizó durante la presentación de Peso Pluma se utilizó sin previa autorización, ni conocimiento de la organización del evento.

Durante diez años EL8ITO se ha caracterizado por impulsar la cultura y la música, trayendo a Culiacán shows de talla internacional, manteniendo una reputación impecable e impulsando la convivencia sana, entre la juventud y las familias Sinaloenses.

Ofrecemos una sincera disculpa a las personas que se sientan agraviadas por los hechos ocurridos y pedimos a los medios de comunicación y en general, comprensión en torno a este tema. (Periódico Digital “El Debate”, Peso Pluma hace apología al narco en festival de música en Culiacán, 2022).

• Entrevistador: En el centro de país de repente nos espantamos, bueno… nosotros que nos dedicamos a la música no, la gente se espanta con esas letras, donde tú naciste, donde tu creciste, es el pan de cada día ¿no…?, son las historias del día a día de la región…

• Peso Pluma menciona: ¡Si!, ¡sí!, tienes totalmente la razón… está mal decir que es normal, todos saben eso, pero… es realidad no es mentira lo que decimos, lo que cantamos, lo que se vive, lo que se escucha. (Periódico Digital “El Debate”, Peso Pluma hace apología al NARCO en festival de música en Culiacán, 2022).

Estamos representando lo que se dice en el corrido, entendiendo el quehacer del cantautor de corridos como una simple profesión, donde se recibe alguna remuneración por escribirlos y cantarlos, afirmando en la entrevista que son corridos de encargo, “No es qué nosotros… ¡ah vamos hacer un homenaje!, ¡oh vamos hacer alusión, oh que la gente lo venere!, no, simplemente son corridos de encargo, es a lo que nosotros nos dedicamos a escribir corridos a entregar nuestro trabajo, simplemente[…], es normal que a los artistas del regional mexicano que cantan corridos, ¡hay gente que les llama!, -¡Oye! ¿Cuánto me cobras por hacerme un corrido? -Ah pues tanto, es mi trabajo…, te hago un corrido y te lo entrego, […] a veces son mensajeros, o ellos mismos. (Periódico Digital “El Debate”, Peso Pluma hace apología al narco en festival de música en Culiacán, 2022).

El artista sólo necesitaba su cuerpo, sus palabras, la imaginación para expresarse frente a un público que se veía a veces interpelado en el evento de manera involuntaria o inesperada. El performance, antinstitucional, antielitista, anticonsumista, viene a constituir una provocación y un acto político casi por definición […]. (Taylor, 2011, p. 8).

Los consumos de las músicas varían como un proceso dinámico, el cual no es exclusivo de una entidad en particular, sino que se manifiesta en forma diversificada. Los consumos y gustos musicales en cada uno de los sujetos surgen como una manera de externar la melancolía, se trata de un medio para expresar sus emociones; de modo que se convierten en un factor identitario. (Fernández, 2021, p. 26)

la escena local convencional que se mantiene en movimiento por una serie de conciertos, noches de clubes, ferias y eventos similares donde los fanáticos convergen, se comunican y refuerzan su sentido de pertenencia a una escena en particular (Bennet & Peterson, 2004, p. 11).

a la internet se le atribuye la capacidad de crear nuevas formas de relacionarse y producir nuevas identidades. (Atochero, 2017, p. 16).

el autor Correa (2022), la narcocultura sería lo que la élite cultural hace de ella, lo que se cuenta y se narra en diversidad de medios.

expresiones colectivas de “underground” o identidad “alternativa” e identificar su distinción cultural de la “corriente principal” (Bennet & Peterson, 2004, p. 2).

“corresponde más estrechamente con la noción original de una escena agrupada alrededor de un foco geográfico específico” (Bennet & Peterson, 2004, p.6),

“el paisaje sonoro consiste en acontecimientos escuchados, no en objetos vistos”. (Schafer, 2013, 25)

“la escena virtual implica una comunicación directa de persona a persona mediada por la red entre los fanáticos y la escena, por lo tanto, está mucho más cerca del control de los fanáticos” (Bennet & Peterson, 2004, p.11).

Published

2026-10-13

How to Cite

Román Segura, L. A. (2026). “The sound imaginary in listening to altered narcocorridos in Mexico City”. ANUARIO DE ESPACIOS URBANOS, HISTORIA, CULTURA Y DISEÑO, 1(33). https://doi.org/10.24275/ SACM5214

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